¿Notas que se queda más pelo en el cepillo cada vez que te peinas?
En la estación de otoño, la mayoría, podemos padecer el efluvio telógeno estacional, que es un tipo de alopecia que afecta tanto a hombres cómo mujeres.
Puede deberse a diferentes causas cómo el estrés, pero, sobre todo, a cambios en la luz solar por el paso de una estación a otra.
Veamos las distintas fases por las que pasa nuestro cabello:
– Fase anágena (crecimiento inicial). La fase en la que el propio cabello comienza a crecer y desarrollarse en el folículo piloso. Esta etapa suele durar entre 2 y 7 años.
– Fase catágena. El cabello deja de crecer y desarrollarse, y comienza a separarse de la papila en el folículo. Esta fase del cabello no se suele apreciar a simple vista; suele tener una duración de entre 3 y 6 semanas.
– Fase telógena. Aquí el folículo piloso descansa ya que el cabello se cae, pero su raíz se sigue manteniendo dentro del folículo. Esta fase de caída dura entre 2 y 3 meses.
Solemos perder entre 80 y 100 cabellos al día, y justamente el el cabello que comienza a caer en otoño coincide con el cabello que con el cabello que comenzó a morir en primavera.
En la farmacia recomendamos:
– Nutrición en el interior. Lo básico es saber qué tomar y durante cuánto tiempo tomarlo. Existe suplementación dirigida a la caída de cabello que contiene biotina, zinc, hierro, vitamina B6 y/o arroz integral hidrolizado. En la farmacia se puede encontrar: Medebiotin de Reigjofre, Iraltone de CantabriaLabs y Olistic. Este tipo de suplementos se deben tomar de forma continuada recomendablemente entre 8 y 12 semanas.
Además, la alimentación es un factor clave. Durante la caída estacional del cabello debemos incluir más alimentos ricos en proteínas (como las legumbres, huevos o la carne), vitaminas y minerales (como la zanahoria, el boniato y la calabaza) y alimentos ricos en omega-3 (como el pescado azul).
– Cuidados para el exterior. Antes de que comience el otoño, especialmente durante el verano, debemos aplicar una buena rutina capilar para controlar los excesos de sal y/o cloro en el cabello.
Es importante saber también que no debemos someter al cabello a excesivo calor y/o humedad, ya que se quiebra con mayor facilidad, ni tampoco debemos aplicar productos que no vayan acorde del tipo de cabello que tengamos. Hay productos que podemos aplicar a lo largo del año y no específicamente en otoño, como el aceite esencial de romero (se aplica sobre el cuero cabelludo dando un ligero masaje para fortalecer la fibra capilar), y lociones con cafeína (la cafeína ayuda a bloquear una hormona que ayuda a debilitar el folículo capilar y, también, estimula el flujo sanguíneo para que pueda llegar más oxígeno y nutrientes a la raíz del cabello).
En la farmacia podemos encontrar champús y lociones de distintas marcas para ayudar a frenar la caída del cabello y a darle más densidad, como el champú Dercos anticaída de laboratorios Vichy, champú y loción de Pilexil de laboratorios Lacer (Pilexil contiene un compuesto denominado Serenoa serrulata, que ayuda a frenar la alopecia y regula la producción de sebo), y el champú y loción de Lambdapil de laboratorios ISDIN.
En resumen, frenar la caída del cabello se puede lograr siendo constante en los tratamientos recomendados en la farmacia y con la alimentación adecuada, además de reducir el estrés, o por lo menos intentarlo.
Es importante saber si la caída que estamos experimentando es únicamente estacional o, por el contrario, es debido a alguna medicación que se esté tomando en el momento o un tipo de enfermedad desarrollada que se desconozca en ese momento.
Recordar no automedicarse y consultar y seguir las indicaciones del médico.



